Mientras unos miran sus mezquitas,
sus palacios y el Bósforo,
la ciudad sigue ocurriendo.
Alguien trabaja.
Alguien espera.
Alguien vende.
Alguien descansa.
Estas fotografías buscan mirar ese Estambul que sucede al margen de la mirada turística: cotidiano, silencioso, humano.
Mientras miramos la ciudad,
la ciudad continúa.